Te contamos cómo cuidar tu corazón en San Valentín

Sabemos que San Valentín es una fecha ideal para compartir y hacer una cita con esa persona especial, pero qué pasa si esta vez intentas algo diferente y haces una cita con alguien que hace parte de ti y te hace sentir y verte especial, qué tal si para esta fecha cuidas al símbolo por excelencia del amor, tu corazón.

Es momento de prepararse para esta cita tan especial, conoce los factores que te llevarán a tener la mejor relación con tu corazón.

Te contamos cómo cuidar tu corazón en San Valentín
Comer bien

Alimentación balanceada

Sabemos que estás cansado de oír que debes comer más balanceado, pero qué pensarías si te decimos que hay formas ricas y divertidas de comer lo que más te gusta sin tanto sacrificio.

¿Dejar los fritos? Y si en vez de dejarlos empiezas a consumirlos algunas veces y a prepararlos de la forma correcta y sin reutilizar el aceite.

No te tortures pensando en cuántas sino en la calidad de las calorías que vas a consumir en lo que te comes, estas te deben aportar nutrientes. Así mismo, ten en cuenta que debes consumir cero grasas trans y alimentos con poco contenido de de sodio.

Niveles de Sódio

¿Eres amante de las carnes? No te preocupes, puedes seguir comiendo sin remordimiento, ya que estas aportan grasas importantes para el cuidado de tu corazón, así que dentro de tu dieta incluye carne de pollo, pescado, res y cerdo.

Una alimentación rica en grasas le hace bien a tu corazón

Una alimentación rica en grasas le hace bien a tu corazón

No se trata de sacar las grasas de tu dieta, lo ideal es que consumas grasas pero de una manera adecuada, esto te traerá múltiples beneficios.

1. Al consumir grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas puedes reducir la aparición de enfermedades cardiovasculares; estas grasas las puedes encontrar en nueces, pescados y en aceites vegetales como el de oliva, soya, maíz, canola y girasol.

2. Consume grasas saturadas, ya que no son tan perjudiciales como las grasas trans y si se consumen con moderación traen muchos beneficios a tu alimentación. Puedes encontrar estas grasas en alimentos como las carnes rojas, mantequillas, quesos y helados (productos lácteos).

3. Mucho cuidado con la inclusión de grasas trans en tu dieta, ya que consumir frecuentemente este tipo de grasas puede aumentar la aparición de diferentes enfermedades. Por esto lo mejor es evitar alimentos procesados hechos con aceites parcialmente hidrogenados.

Información tomada de: Artículo sobre grasas y colesterol de Harvard t.h.Chan - School of Public Health

Pesas

Realizar actividad física

No debes ser el más atlético del mundo, pero si debes organizar tus tiempos para incluir una rutina de ejercicios en tu día a día. Realiza alguna actividad física como yoga, running, rumba, caminata, montar bicicleta / patines o practicar natación durante mínimo 30 minutos al día, 3 veces por semana.

¡Tú eliges la actividad que más se acople a tu estilo de vida!

Dormir

Dormir bien

Duerme entre 7 y 8 horas diarias, esto te permitirá recargar de energía tu cuerpo, oxigenar tus células, ayudar a regular tu metabolismo y aumentar la concentración en tus labores diarias.

dolor de cabeza

Identifica niveles de estrés

Un factor que puede afectar la relación que tienes con tu corazón es el estrés, ya que en esos momentos en los que estás más emocional, sensible o enojado este puede fallar. Algunos síntomas de que tu corazón no está funcionando de la mejor forma en los momentos más críticos de tu día a día, son aceleración del ritmo cardíaco y aumento de la presión arterial de manera frecuente.

Médico

Controles médicos periódicos

Es ideal que lleves un control general de tu salud, por lo que es importante que al menos una vez al año visites a tu médico para revisar tu presión arterial, los niveles de triglicéridos y colesterol. Todos estos exámenes son importantes para descartar a tiempo cualquier enfermedad cardiovascular.

Ahora que tienes claros los puntos más importantes para llevar una buena relación con tu corazón, date una cita contigo mismo y evalúa los factores de tu vida diaria que pueden estar afectando directamente tu salud cardiovascular. Que San Valentín sea un motivo más para cuidarte.