Las grasas en tu dieta: un aliado para tu salud

Comiendo pasta con aceite

En muchas ocasiones pensamos que la grasa es la causante de algunas de nuestras enfermedades, pero tal vez nunca hemos considerado que por el contrario, eliminarlas de nuestra dieta, puede ser muy perjudicial, hasta el punto de ser la verdadera causa de varios padecimientos. Por eso, te daremos a conocer algunas afecciones que las grasas pueden ayudar a combatir.

1. Osteoporosis

es una enfermedad en la cual los huesos se vuelven frágiles y son más propensos a fracturarse. Es importante entender que para que el hueso pueda absorber el calcio se necesita vitamina D3, encargada de transportar el calcio al hueso, y vitamina K2, encargada de fijar el calcio en el hueso. ¿Dónde están presente estas vitaminas? En alimentos que contienen grasas. El calcio solo se puede absorber con ayuda de los lípidos insaturados como el aceite de oliva o los fosfolípidos presentes alimentos como en la yema de huevo o el hígado, por ejemplo. Si el calcio no se consume acompañado de lípidos (vitaminas D3 y K2) no puede absorberse correctamente por el cuerpo y termina siendo desechado. Así que incluso, si tomas vitaminas encapsuladas, asegúrate de que tengan componentes grasos o que ayuden a su correcta absorción acompañándolas con algún tipo de aceite que contenga vitaminas D3 o K2.

2. Eczema o dermatitis

Así es como se conoce a varios tipos de hinchazón en la piel. Sucede cuando muchas células inflamables se acumulan en la tercera capa de la piel, conocida como hipodermis, y por esta razón la piel al exterior se ve con alergia o sarpullido. La mejor solución para combatir esta molestia es con ácidos grasos poliinsaturados, principalmente el omega 3 presente en la comida de mar, el aceite de linaza o las nueces.

3. Problemas hormonales y cambios en el estado de ánimo

Estos problemas como la infertilidad, la depresión y la ansiedad pueden combatirse consumiendo regularmente aceite de pescado y algas, por ejemplo. Estos alimentos contienen DHA y EPA, los cuales ayudan a liberar las hormonas de la “felicidad”: la dopamina, encargada de controlar el sistema nervioso; la endorfina, encargada de la recuperación del cuerpo, y la serotonina, encargada del humor, el sueño, el apetito y la presión.

4. El deterioro cognitivo o Alzheimer

Es una enfermedad en la que se va perdiendo poco a poco la memoria, pues lo primero que afecta es la parte del cerebro que controla el pensamiento, la memoria y el lenguaje. Las personas que lo sufren pueden tener dificultades para recordar cosas que ocurrieron recientemente o los nombres de personas que conocen. Cuando el cerebro comienza a apagarse poco a poco, los cuerpos cetónicos, quienes proveen energía al cerebro y al corazón. son los encargados de ayudarlo a mantenerse prendido. La única forma de producir estos cuerpos cetónicos es con ayuda de la grasa.